Elefante. Antología personal de cuentos.

Editorial El Cuervo. La Paz, Bolivia. 2013

Tapa Elefante

 

 

 

 

 

 

 

 

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Cielos de Córdoba

Editorial Nudista. Córdoba, Argentina. 2011

Es un libro peligroso (…) y a la vez, aunque parezca una contradicción, es un libro tierno, lleno de luz, de momentos de placer visual, de pacíficas tardes de campo, de escenas poéticas. Puede ser las dos cosas porque es un libro sobre la infancia, el lugar donde conviven la belleza y el espanto. Un libro sobre cómo crecemos, o sobre cómo empezamos a sospechar que algo anda irremediablemente mal con el mundo. Es decir: cómo pasamos de la inocencia a la experiencia, o del bien al mal.
Luciano Lamberti

Una nouvelle que se lee en una tarde. Una tarde que se puede convertir en algo extraño. Cielos de Córdoba, con ese título tan… ¿común? ¿poco común?, está a la altura de las expectativas que había despertado la inclusión de su autor entre los mejores escritores del mundo de habla hispana según la revista Granta. Una pequeña demostración de la habilidad narrativa de Federico Falco.
Emanuel Rodríguez. Diario La voz del interior

 

 

La hora de los monos

Editorial Emecé. Buenos Aires, Argentina. 2010.

Pongamos que, por esas arbitrariedades que solemos imponernos ayudados por los cortes calendarios, un editor extranjero o un lector amigo que hubiera estado fuera de la Argentina me preguntara cuáles creo que son los dos mejores libros de cuentos de la llamada “nueva narrativa argentina”, publicados entre el 2000 y el 2010. Mi respuesta sería 76, de Félix Bruzzone (Tamarisco, 2008), y el recién aparecido La hora de los monos, de Federico Falco (Emecé, 2010).
Maximiliano Tomas. Diario Perfil 

Federico Falco recorre el borde entre lo que se llama “normalidad” y lo que se define como enajenación. Un problema interesante para la literatura porque lleva a pensar cómo narrar aquello que escapa de la norma sin el rebusque de lo tenebroso; es decir: cómo narrar lo excepcional sin recursos excepcionales. Falco inventa peripecias imaginativas, originales, incluso inverosímiles. Con otra escritura, sus relatos podrían ser incorporados a lo que suele llamar género fantástico. También podría decirse que son “fantásticos”, pero que no están escritos según las reglas de ese género. Entonces, ¿qué son? Relatos en sordina de lo siniestro o lo inesperado, de lo impensable o, por lo menos, de lo infrecuente.
Beatriz Sarlo. Diario Perfil.

La desolación de algunos de los cuentos me hace acordarme de aquella película extraordinaria de Peter Bogdanovich, “The Last Picture Show”: gente joven muy perdida en un lugar de espacios demasiado abiertos que está lejos de todo, en un país muy grande en el que las cosas y las vidas sólo parecen existir plenamente en la remota capital. El minimalismo de la escritura no es esa disculpa para la frialdad emocional que uno encuentra tantas veces, y que ya cansa. Los golpes de comicidad impasible revelan un fondo de ternura, la compasión hacia vidas atentamente observadas e imaginadas que no son menos dignas de respeto por residir en lo trivial.
Antonio Muñoz Molina. www.antoniomuñozmolina.es

Puede usarse el relato “Flores Nuevas” como el indicador que mejor describe la madurez de Falco como narrador. En él, pone a un grupo de adolescentes a pivotear entre la tragedia, la hipocresía y la locura, haciendo emerger (a fuerza de observación y escucha) esa sensación de asfixiante aplastamiento que se respira en algunas ciudades de provincia. Es un relato largo y rapsódico, digresivo, que a pesar de su cerrado realismo logra generar la sensación de estar leyendo una pesadilla, un clima de terror en el que el castillo gótico es la sociedad de fomento.
El podio es anchísimo e incluye a casi todos los otros relatos. A diferencia de lo que se suele decir, no nos colocan frente a una pequeña grieta en una supuesta pared de normalidad: estamos varados en una isla y rodeados por un barranco hirviente de pequeños monstruos familiares, una especie de museo teratológico en el que se agitan alternadamente la ternura y la rabia.
Flavio Lo Presti. Revista Ñ. Diario Clarín.

 

 

Made in China

Ediciones Recovecos. Córdoba. 2008

“Made in China” es un libro de una belleza imprevista, fresca, dura. Una narración suelta que nunca abandona la épica pero también logra ser íntima. El libro mantiene una tensión parecida a la que va desde la Plaza de los Dos Congresos hasta Once, desde el centro político y su folklore de plaza de armas hasta el centro comercial y su multiculturalismo en artículos de plástico. Falco busca China sin acercarse y sin escaparse, la busca sin tics científicos, ni excesiva afectación posmoderna. Cuando no la encuentra, la inventa; cuando la encuentra, la cambia para tocarla. El resultado no es ni más Chino ni menos Chino de lo que hay en otras partes, y al mismo tiempo es recorrido por lo argentino.
Juan Terranova. Hipercrítico.com

Oriente sigue siendo una tierra mítica, exótica, indescifrable, mezcla de primitivismo y superposmodernismo, de marxismo y capitalismo salvaje, de refinamiento y del más rutilante kitsch, tierra –en suma- en la que todavía es posible germinar fantasías y utopías. Made in China, de Federico Falco, juega espléndidamente con la libertad que ese zaffarrancho de contradicciones ha instaurado en el imaginario occidental. Humor y vértigo se unen, el estilo da cuenta de ese mundo de antípodas, con hipérbatos o rigideces en el fluir de la oraciones, que intentan evocar en nuestro idioma la textura de aquel otro inaudible.
José Duimovich. Diario El Litoral.

 

 

00

Alción Editora. Córdoba, Argentina. 2004.

Según Carver, un buen cuento debe tener una sombra de amenaza, la sensación de que algo terrible está por ocurrir. Los cuentos de Falco cumplen esta regla. Con una economía de recursos absoluta, en pocas líneas, mediante un fraseo cortante, introduce al lector en un clima denso y no lo suelta. Cada historia encierra entre líneas un drama que circula por debajo de lo evidente. Así, cada cuento de Falco no describe sino lo que puede, engañósamente, verse en superficie. Pero el phatos conformado por derrotas, traiciones, pérdidas fluye por debajo. Algunos de estos cuentos son de antología. Pero, ya se sabe, el cuento es siempre personal y el lector podrá elegir otros diferentes a los que a mí me resultan destacables
Guillermo Saccomanno

Federico Falco pinta su aldea y su tiempo con una exactitud que apabulla: sus personajes, jóvenes o viejos, representan los extremos de la vida igualmente marginados del acontecer social. Su dominio del oficio de narrar es una excelente plataforma de lanzamiento. Ya sabe, por ejemplo, que la superficie es un lugar ideal para cobijar lo profundo.
Rogelio Demarchi. Diario Página /12, Suplemento Radar Libros

 

 

222 patitos

Editorial La Creciente. Córdoba, Argentina. 2004.

P1170161

Más que la magia, a Falco le interesa la poesía de lo posible, ese breve fulgor que vuelve únicos a los instantes y deja como un brillo de leyenda en la realidad. Su destreza le permite deslizarse sin obstáculos hacia el centro palpitante de cada historia. ¿Qué late en ese núcleo? Una rara oscuridad. Un aura de perversión, demencia o estupidez que entenebrece la simulada ingenuidad de la narración y la transforma en una criatura verbal inquietante.

Carlos Schilling. Diario La voz del interior.

 

Falco advierte que en los pueblos chicos faltan personas y palabras, que el espacio es ralo, que los individuos tienden a estar aislados más que conectados por el tejido social, que la cotidianidad más tranquila no está lejos de la locura y de la muerte y que la información que se conserva, tanto de los acontecimientos históricos como de los hechos cotidianos, se limita a un par de datos esenciales: nacimientos, muertes, matrimonios, infidelidades, apertura y cierre de comercios, desgracias y accidentes varios. El resto se desvanece en el aire. No hay testigos que los relaten, no hay memoria que los preserve, no hay imaginación que los embellezca pero tampoco que los empeore o que les dé una importancia que no tienen. Con esa premisa antropológica como fondo, Falco se dedica a relatar lo peculiar de algunos acontecimientos y lo no demasiado obvio de algunas vidas. Casi todos los cuentos de “222 patitos” son memorables. Secos, precisos y conmovedores, se apoyan en un trato narrativamente virtuoso con la muerte, a la que respetan pero no dramatizan.

Quintín. Los trabajos prácticos.

 

Como antólogo

Editorial Traviesa. ebook. 

La antología reúne cuentos que giran en torno a lo trucho como tema o como estética.

Trucho

Selección y prólogo:
Federico Falco

Cuentos:

Diego Zuñiga (Chile) – Omega

Federico Guzmán Rubio (México) - Las mañanitas

Javier González (Colombia) - La marca

Hernán Vanoli (Argentina) – Dos sables láser

 

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Participación en antologías (selección)

“The future is not ours, new latin american fiction” antología de Diego Trelles Paz, traducido por Janet Hendrickson. Open Letter Books. Estados Unidos. Junio 2012

“El futuro no es nuestro, nueva narrativa latinoamericana”, antología de Diegro Trelles Paz, Sur + ediciones. Oaxaca. México. 2011.

“Granta 7 – Os melhores jovens escritores em espanhol”. Editorial Alfaguara. Brasil. 2011.

“The best of young spanish language novelist”. Traducido por Alfred Mac Adam. Granta Magazine. Inglaterra. 2010.

“Los mejores narradores jóvenes en Español”. Revista Granta en Español 11. Barcelona. España. 2010.

“Thirteen Stories by Writers in Córdoba (Argentina)”. Selección y prólogo de Carlos Schilling. Traducido por Sheila Carmody. Ediciones Letras y Bibliotecas Córdoba. Córdoba. Argentina. 2010

“Autopista”. Selección y edición de Javier Mattio. Ediciones Raiz de Dos. Córdoba. Argentina. 2010.

“Asamblea Portatil, muestrario de narradores iberoamericanos”. Selección de Salvador Luis. Editorial Casatomada. Lima. Perú. 2009.

“Hablar de mí”. Antologada por Juan Terranova. Editorial Lengua de Trapo. Madrid. España. 2009.

“Replicantes, antología de cuentos contemporáneos dominicanos y argentinos”. Editorial El fin de la Noche. Buenos Aires. Argentina. 2009.

“Es lo que hay, antología de la joven narrativa en Córdoba”. Selección de Lilia Lardone. Editorial Babel. Córdoba. Argentina 2009.

“La joven guardia. Nueva Narrativa Argentina”. Antologada por Maximiliano Tomas. Editorial Verticales de Bolsillo, Grupo Norma. Madrid. España. 2009.

“In Fraganti” Selección de Diego Grillo Truba. Mondadori / Reservoir Books Buenos Aires. 2007.

“Decamerón Cordobés” Libros I y II. Babel Editorial. Córdoba. Argentina. 2006

“La joven guardia. Nueva narrativa argentina”. Antologada por Maximiliano Tomas. Editorial Norma. Buenos Aires. Argentina. 2005 .